NUESTRA HISTORIA

MEXLATIN: UNA HISTORIA DE RAÍCES, VALENTÍA Y PERSEVERANCIA

Hay decisiones en la vida que no se toman con una calculadora en la mano, sino escuchando el latido del corazón y siguiendo esa profunda convicción de que nuestras raíces, nuestros recuerdos y nuestra identidad viajan siempre con nosotros.

Nuestra historia comenzó mucho antes de llegar a Francia. Comenzó en torno a una mesa familiar, entre aromas, sabores, recetas transmitidas de generación en generación y ese orgullo tan nuestro por la gastronomía de nuestra tierra. Porque, aunque la distancia pueda separar los lugares, hay cosas que nunca dejamos atrás: nuestras costumbres, nuestros recuerdos y el amor por aquello que nos vio crecer.

Nuestros hijos fueron los primeros en abrir camino, retomando así el vínculo con nuestras raíces francesas y nuestra doble nacionalidad. Nuestra hija llegó a Francia en 2015 y nuestro hijo en 2018. Aquí estudiaron, se especializaron y comenzaron a construir su futuro profesional. Verlos abrirse paso, superar obstáculos y encontrar su lugar en una sociedad que también forma parte de nuestra historia familiar fue, sin duda, una fuente de inspiración y orgullo para nosotros. Pero, sobre todo, su experiencia fue el impulso definitivo que nos animó a dar nuestro propio salto y emprender esta nueva etapa de nuestras vidas.

A punto de cumplir los 60 años, tomamos una decisión que para muchos podría parecer una locura: comenzar una vida completamente nueva en un país lejano, emprender desde cero y enfrentarnos al desafío de aprender otro idioma, adaptarnos a otra cultura y reconstruir nuestro camino.

Debemos reconocer algo con toda honestidad: acostumbrados desde jóvenes a estudiar, cultivarnos y desenvolvernos con soltura en nuestra propia lengua, pensamos que adaptarnos a otro idioma sería relativamente sencillo. La realidad nos enseñó otra cosa. Aprender una lengua no consiste solamente en memorizar palabras; significa recuperar la confianza para expresarse, desenvolverse, relacionarse y volver a sentirse parte de una sociedad. Ha sido a esta edad, un proceso mucho más lento, duro y exigente de lo que jamás imaginamos.

A finales de 2019 comenzamos a dar forma a nuestro proyecto empresarial, enfrentándonos a la compleja burocracia francesa y a todos los trámites necesarios para abrir nuestra tienda. Finalmente, contra viento y marea, conseguimos inaugurarla el 1° de marzo de 2020. La respuesta inicial fue extraordinaria. Por primera vez veíamos materializarse tantos meses de esfuerzo, ilusiones y sacrificios. Sentíamos que todo comenzaba a tomar sentido.

Pero la vida tenía preparada una prueba que nadie podía imaginar.

El 14 de marzo de 2020 llegó el confinamiento general por la pandemia de COVID-19. Apenas habían transcurrido trece días desde nuestra apertura cuando el mundo se detuvo y nuestros sueños de prosperidad se transformaron, de la noche a la mañana, en una auténtica pesadilla.

Éramos una tienda nueva, nadie nos conocía todavía y apenas comenzábamos a construir nuestra clientela. El único servicio de paquetería viable en nuestra zona suspendió temporalmente sus operaciones debido a los contagios. Una cantidad importante de productos perecederos terminó en la basura al alcanzar sus fechas de caducidad. Los gastos fijos continuaban llegando puntualmente, mientras las ventas prácticamente desaparecían.

Para agravar todavía más la situación, debido a determinadas incompatibilidades en los criterios de acceso a las ayudas gubernamentales, no pudimos beneficiarnos de ningún apoyo financiero. Nos encontramos encerrados, sin ingresos, con mercancía que se perdía y compromisos económicos que no esperaban.

Fue uno de esos momentos en los que uno se pregunta si realmente podrá salir adelante. Mantener el negocio a flote comenzó a consumir nuestros ahorros y nuestras fuerzas a una velocidad que jamás habríamos imaginado.

Sin embargo, rendirse nunca fue una opción que aceptáramos fácilmente.

Tuvimos que realizar una segunda inversión, asumir nuevos sacrificios y esperar. Pasaron casi dos años antes de que nuestra tienda comenzara a consolidar una clientela y a obtener cierto reconocimiento. Cada nuevo cliente, cada pedido y cada recomendación representaban mucho más que una venta: eran pequeñas victorias que nos confirmaban que tanto esfuerzo no había sido en vano.

A partir de 2022 llegaron nuevos desafíos. La inflación, el incremento generalizado de los precios, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades económicas afectaron, como a tantos otros pequeños negocios, nuestra actividad comercial. Y aquí seguimos.

No vamos a decir que tenemos la batalla ganada, porque sería faltar a la verdad. Emprender significa precisamente eso: enfrentarse cada día a circunstancias que no siempre podemos controlar, adaptarse, aprender de los errores y encontrar motivos para continuar incluso cuando el camino se vuelve cuesta arriba.

Durante todo este tiempo hemos trabajado incansablemente, atendiendo personalmente a nuestros clientes, escuchando sus necesidades, buscando mejorar y procurando que cada persona que se acerque a nosotros encuentre algo más que una tienda. Con el paso de los años, muchos de nuestros clientes se han convertido en amigos, y eso es algo que ningún balance contable podría reflejar en su verdadera dimensión.

Así nació y así se mantiene MEXLATIN.

No solamente como un proyecto comercial, sino como una extensión de nuestra propia casa y de nuestra mesa familiar. Y como testigos, ahora tenemos a muchos amigos que lo atestiguan. Un pequeño puente entre México y Francia, entre dos culturas que forman parte de nuestra historia y que amamos profundamente.

Detrás de cada producto hay una búsqueda, detrás de cada pedido hay trabajo y detrás de cada entrega hay una familia que pone lo mejor de sí misma. Esta tienda ha exigido renuncias, madrugadas, jornadas interminables, decisiones difíciles y una enorme capacidad de adaptación. Pero también nos ha regalado aprendizajes, encuentros, amistades y la satisfacción de comprobar que todavía es posible comenzar de nuevo, incluso cuando muchos piensan que ya es demasiado tarde.

Porque nunca se es demasiado mayor para perseguir un sueño, ni demasiado tarde para reinventarse. Las circunstancias pueden cambiar nuestros planes, pero no tienen por qué arrebatarnos la voluntad de seguir construyendo nuestro futuro.

En todo este recorrido, nuestra mayor fortaleza ha sido la familia: caminar juntos, apoyarnos en los momentos de incertidumbre, celebrar cada pequeño logro y mantener viva la ilusión cuando las dificultades parecían imponerse. Nuestros hijos, nuestra historia y nuestras raíces han sido siempre parte de ese motor que nos impulsa.

Hoy queremos invitarte a formar parte de nuestra gran familia MEXLATIN.

Queremos que encuentres en nuestra tienda ese producto que tanto extrañas, tus antojos favoritos, los ingredientes para preparar una receta de siempre o simplemente ese pedacito de México que, a veces, tanta falta nos hace cuando vivimos lejos de casa.

Y si has descubierto la gastronomía mexicana desde Francia o desde cualquier otro rincón de Europa, queremos compartir contigo sus sabores, su diversidad y esa extraordinaria riqueza de una cultura que se expresa también alrededor de una mesa.

Porque sabemos que detrás de cada antojo puede esconderse un recuerdo; detrás de cada receta, una historia familiar; y detrás de cada sabor, una emoción que nos transporta a un lugar, a una persona o a un momento que llevamos siempre en el corazón.

Hoy, cuando miramos hacia atrás, sabemos que el camino no ha sido fácil. Nuestra historia es, sencillamente, el testimonio de una familia que se atrevió a empezar de nuevo, que cayó, que tuvo miedo, que volvió a levantarse y que sigue trabajando con la misma ilusión de aquel primer día.

A todas las personas que nos han acompañado, que han confiado en nosotros, que han realizado un pedido, que nos han recomendado o que simplemente han dedicado unos minutos a conocernos: GRACIAS.

Cada cliente que confía en MEXLATIN forma parte de esta historia. Y cada vez que alguien recibe nuestros productos y disfruta de un sabor de México, sentimos que una pequeña parte de nuestro esfuerzo ha llegado también a su hogar.

MEXLATIN es mucho más que una tienda de productos mexicanos. Es una historia de familia, de raíces, de sueños y de perseverancia.

Porque los sabores de nuestra tierra pueden cruzar fronteras, pero el corazón siempre sabe dónde está su hogar.

¡Gracias por formar parte de nuestra familia!

💚🤍❤️ 🇲🇽 MEXLATIN.net 🇫🇷